Tenemos nuestra propia IA en producción.
Contabilify lee facturas con OCR y modelos para gestorías y despachos de toda España, todos los días y con clientes pagando. Lo difícil de la IA nunca es el modelo: es el flujo de revisión cuando el modelo se equivoca. Eso lo hemos construido, roto y arreglado en nuestro propio producto antes de vendéroslo.
- TareaLectura de facturas reales
- TécnicaOCR + modelos + reglas
- ControlLa gestoría revisa y corrige
- Integrado conA3 · Sage · Holded · +3
- EstadoEn producción
Dónde ahorra horas
El patrón es siempre el mismo: tareas repetitivas, de volumen alto y con un resultado que se verifica en segundos.
Dónde la IA no compensa
Lo decimos antes de cobrar- 01
Cuando la decisión tiene consecuencias
Aprobar un gasto, cerrar un asiento, mandar un cobro. Si la IA decide sola, alguien tiene que revisarlo todo igualmente — y ahora también revisar a la máquina.
- 02
Cuando el volumen es bajo
Por muy tediosa que sea la tarea. Si ocurre cuatro veces al mes, automatizarla es una anécdota y hay cosas más rentables que construir.
- 03
Cuando el criterio cambia cada semana
Sin ejemplos suficientes y estables, el modelo no tiene de dónde aprender y os pasaréis el día corrigiéndolo.
Con dos números que sacáis en una tarde: cuántas veces al mes ocurre la tarea y cuántos minutos lleva hoy. Al ahorro le restamos el tiempo de revisar lo que propone el modelo y el coste por llamada. Si el número no sale, os lo decimos.
Preguntas sobre automatizar con IA
Sin rodeosUna automatización acotada parte de 4.000 €, y el rango del estimador llega a 85.000 € cuando hay que hablar con varios sistemas, repartir la revisión por perfiles o alojar el modelo dentro de vuestra red. Al desarrollo se le suma el coste variable del modelo por documento o consulta. En el estimador sale un rango en diez preguntas, sin dejar el correo.
Una tarea acotada suele estar en producción entre 4 y 8 semanas. Empezamos por un solo proceso, el que más horas se come, y se amplía desde ahí: es la forma de que el ahorro empiece a contar mientras se construye el resto.
Cuando la tarea ocurre menos de cien veces al mes, por muy tediosa que sea. Cuando la decisión tiene consecuencias —aprobar un gasto, cerrar un asiento, mandar un cobro— y alguien va a tener que revisarlo todo igualmente. Y cuando el criterio cambia cada semana y no hay ejemplos estables de los que aprender. Si vuestro caso es uno de esos, os lo decimos antes de cobrar.
Una persona vuestra. El patrón que aguanta en producción es siempre el mismo: la máquina propone, la persona confirma y el sistema aprende de las correcciones. Esa bandeja de revisión es parte del proyecto y no un extra, y puede ser una pantalla nueva o ir dentro de la herramienta que ya usáis.
Se decide antes de construir, porque condiciona el proveedor de modelo y a veces la arquitectura entera. Hay tres caminos: un proveedor en la nube con contrato de tratamiento, procesamiento restringido a la Unión Europea, o el modelo alojado en vuestra propia red cuando los datos no pueden salir de ahí.